Con “anticastristas” como estos la dictadura no necesita castristas.



Existe una línea muy fina, es más, una pequeñísima guardarraya, un diminuto cortafuegos, una zanja con guajacones o una cuerda floja, muy mal delineada, por cierto, entre la babosería, la insensatez, la complicidad, el tapiña’o, la inmoralidad y un “supuesto” doble juego entre los Industriales y los Yanquees de Nueva York.
Normalmente quienes cruzan ese difuso límite les gusta hacerse los tontos, saltan de aquí pa’llá creyendo que quienes los escuchan somos unos comemierdas y que, total, la mayoría no nos vamos a dar cuenta de dónde empieza la alpargata y dónde termina su peste a pata.
Me estoy refiriendo específicamente a la entrevista que concedió J.J. Almeida al periodista Jaime Bayly en la Mega Tv.
Debo confesar que anteriormente aplaudí a Bayly cuando expulsó de su set a un personaje que habló confusamente sobre Venezuela, su dictadura y algunos de sus protagonistas, un acto de dignidad y solidaridad con el sufrido pueblo venezolano.
No voy a repetir lo que otros amigos han expresado, con total justicia, sobre esta entrevista y las declaraciones de Almeida, pero lo que sí voy a sacarme de adentro, y si no lo hago reviento como un siquitraqui, es que el periodista peruano, que ya debía tener un muy buen conocimiento sobre el tema Cuba y la peor tiranía que ha ensombrecido a la América Latina, incluyendo a Perú, debió expulsar también, largar, sóplate mentecato, a tal infeliz con sus cuentecitos, y su pancita al aire, sobre una familia, incluyendo a la suya, que sembró el terror, el dolor, el sufrimiento y la muerte en el pueblo cubano.
Sobre la mierda que este tipo habló de Cuba, del hambre de los cubanos, la libertad de expresión y Fidelito, Fidelón, antes eras comunista y ahora eres…, no creo valga la pena insistir, eso es como tirarse del Turquino en una chivichana patriotera, no tiene sentido, pero lo que sí no podemos dejar pasar por alto es que fulanos como estos intenten “suavizar” con epítetos novelescos una realidad, una verdad, una cruel historia que tanta, pero tanta sangre, le ha costado a los cubanos.
Miami está repleto de estos personajes, quiero decir, de hijos de personeros importantes de la dictadura que, “arrepentidos” por “desacuerdos” con sus padres naturales o putativos, me encanta esa palabra, dieron la espalda, y el frente, y se largaron a un exilio que más que dolor, les significa unas “merecidas” vacaciones.
Yo siempre he dicho, y ahora lo reitero públicamente, que si alguien quiere entender el verdadero carácter de la dictadura castro-castrista solo tiene que acercarse a la vida de estos jóvenes valores de la “revolución cubana”, para usar el nombre con que Almeida llama a la más mortífera dictadura de toda la historia de la humanidad.
Fulanos que nacieron en cunas “rebeldes”, vivieron como príncipes “rebeldes”, nunca comieron de lo que pica el pollo “rebelde”, se bañaron con agua calientica “rebelde” y durmieron en sabanitas “rebeldes”, para un día, con el pretexto de que hoy se me fue la luz y antes no se me iba, irse a cualquier parte a decir y a contar lo que es, y lo que no es, sobre sus papás “rebeldes”.
Quien traiciona su esencia, quien delata un pasado del cual fue usufructuario “oneroso” por los cuatro costados, también es capaz de clavarle un puñal por la espalda hasta a la madre que lo parió.
Yo respeto la decisión que cada cual tenga para abandonar un barco, solo que si se es familia del capitán, o de uno de sus altos oficiales, lo que mejor ha de hacer, lo más decente, el sentido común, es estar calladito, tratar de pasar inadvertido y no venir con el cuento de que: “Ay, ay, lo mato, ay, ay, lo mato ¿Por qué, por qué, por qué?…” en una ciudad como Miami donde ninguno de ellos debía estar.
Insisto: Jaime Bayly debió botar del programa a este “personaje” de Almeida en cuanto soltó el primer Fidelito o la primera revolución cubana.
Nosotros los cubanos no debíamos permitir que lenguas como esas se articulen en una cadena radial y televisiva como lo es Radio y Tv Martí, creada principalmente para decir dictadura y no revolución, ¡ah! y lo de “vivir en Miami”, debía ser una asignatura priorizada de las autoridades competentes en esa gran nación como es Estados Unidos de América.
Ricardo Santiago.



2 comentarios en «Con “anticastristas” como estos la dictadura no necesita castristas.»

  1. Este doble feo con todo y su supuesta «disidencia» no creo en ninguno de ellos, ni por más pajaritos preñados que pinten, todos esos que le sirvieron al régimen son todos harina de un mismo costal. Tampoco creo en los Rosa María, en la pelúa del 14y Medio, en el Eliécier, en el Cesto, perdón, pensé en basura, es el Sexto…se los regalo, ninguno, pero ninguno me convence.

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  2. Reconozco que cuando este se fue de Cuba yo fui de los que se fue con la de trapo creyendo que se había cambiado de chaqueta… Mea culpa. Con los años se ha ido descartando y enseñando lo que de verdad es. Que se la haya colado a Bayly indica que es una plasta babosa capaz de engañar al más pintado, lo que no me da ninguna alegría, pero al menos me consuela sabiendo que no fui el único. En su momento debería haber hecho caso a Zoe Valdés, que sí lo caló nada más verlo… Una suerte que con otros casos como el de Yoani Sánchez sí le he hecho caso (acertadamente) Como tantas veces he dicho: Cuba no tiene arreglo a menos que se vacíe totalmente de gente, se deje 20 años en cuarentena deshabitada y después se llene de gente traída de bien lejos (Samoa, Nueva Guinea, Islandia, qué se yo)

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