¿Existe la pobreza extrema en Cuba?




Voy a ser breve, muy breve, porque este tema no admite ni la más mínima de las equivocaciones.
En mi criterio la respuesta a esta pregunta es un tema de conciencia personal, de decencia, de decoro, de actitud ante la vida que vivimos, que viven otros y del valor que tengamos para llamar las cosas por su nombre.
Según Wikipedia “La pobreza extrema es el estado más grave de pobreza, cuando las personas no pueden satisfacer varias de sus necesidades básicas para vivir, como la disponibilidad de alimento, agua potable, techo, sanidad, educación, saneamiento o acceso a la información. Este estado de pobreza no depende exclusivamente del nivel de ingresos, sino que también se tiene en cuenta la disponibilidad y acceso a servicios básicos.”
A los castristas, a los mazacotes de la revolución, a los pandilleros del Comité de Base, a los ciber-guerrilleros, a los cederistas y las federadas, a los militantes del partido, a los chivatos de a jabita por cabeza, a los defensores de la dictadura, a los yo soy Fidel, Raúl, el Che y otros, a los fidelistas por siempre y a quienes desde el exilio piltrafean con la desgracia de los cubanos esta vez no me jodan, siéntense, respiren o atragántense, lean el texto de Wikipedia pero no coman tanta mierda con el teque y díganme si esa revolución, ese Fidel, ese Raúl y ese socialismo no han hundido a Cuba y a los cubanos en la más absurda, innecesaria, inmunda, injustificada e inmerecida pobreza extrema.
Ricardo Santiago.




“Recuerdos” de Cuba No.1. Prohibido olvidar.




Recuerdo que en Cuba, en el edificio donde yo vivía, cada cierto tiempo, se hacían reuniones del consejo de “propietarios”…, nada…, nunca se resolvía ningún problema pero al terminar todos “salíamos”, o debíamos salir, con la moral “fortalecida”, la fe por las nubes, por supuesto la fe en la revolú, el compañeros chequendengue, chequendengue a trocha y mocha y una convocatoria para reencontrarnos el próximo domingo en el trabajo voluntario en la cuadra: “Y no olviden firmar la asistencia”.
Entre mis vecinos había una “dama” muy, pero que muy, pero requete muy militante del partido ella, oportunista a mas no poder que, ante cualquier situación, enredo, tema o problema donde nadie quería opinar decía: “Hablen compañeros que quien no hable aquí es porque tiene cobardía política…”.
Yo, todavía a estas alturas de mi vida, no sé qué carajo quiere decir eso, pero confieso que cada vez que la tipa lo tiraba, en medio de la multitud, con la seriedad que lo decía, a mi me daba pavor, un pánico que me recorría “desde la punta del pie, la rodilla, la pantorrilla y el peroné…”.
Mi amiga la cínica cuando me visitaba y se tropezaba con la susodicha en las escaleras, porque el ascensor siempre estaba roto, me decía: “A mi esa mujer me da un asco que no lo puedo evitar, mira que habla mierda, es como una réplica de Fidel Castro pero a nivel de cuadra, de CDR, me cago en la madre que la parió…”.
Esta es a mi juicio la mejor descripción de este fenómeno en Cuba. La politiquería barata de la dictadura terminó por contagiar hasta las relaciones interpersonales de los cubanos, armó a muchos oportunistas de un discurso patriotero que solo sirve para intimidar, ganar puntos, escalar posiciones, chivatear, delinquir “legalmente” pero que al final de este cuento interminable terminó por hastiar y hartarnos a todos, hasta el punto de aborrecer y detestar a un régimen que es capaz de sacrificar la belleza de las buenas palabras por la mal sanidad que se esconde detrás de términos como revolución, revolucionarios,ompañeros, discursos, cederistas, recaudación de divisas, donaciones de sangre, guardias, rectificación de errores, federadas, marchas del pueblo combatiente, mítines de repudio, trabajo voluntario, moral socialista y, ¡Ah!, por supuesto, “cobardía política”.
Ricardo Santiago.




Mike Rojas Iza: “Cuba se extraña, no hay forma de describir ese dolor…”.




Debo reconocer que me siento muy orgulloso de tener a Mike Rojas Iza entre mis amigos, un hombre de infinita bondad, de una sensibilidad extraordinaria y de un amor por Cuba que, como siempre digo, cuando se siente de esa manera nos contagia aunque estemos a millones de kilómetros de distancia.
Por Eso Me Fui De Cuba tiene el gustazo, el enorme placer, de entrevistar en esta ocasión a Miguel Rojas Iza, un cubano de pueblo de verdad, un patriota que descarna con profunda crudeza, sin ambages y con mucho dolor la realidad que vivimos dentro y fuera de Cuba.

1.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Quién es Mike Rojas Iza?

Mike Rojas Iza: Mi nombre original es Miguel y nací en Cuba, en la zona oriental. De pequeño mis padres y yo nos mudamos para la capital, La Habana, exactamente para San Miguel del Padrón y allí me crie. Nací en el capitalismo y no me fue muy difícil contrastar las diferencias entre ambos sistemas sociopolíticos, soy un luchador y un trabajador incansable y amo a esta gran nación, que me acogió como un hijo más, con todas mis fuerzas.

2,- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Por qué te fuiste de Cuba?

Mike Rojas Iza: Me fui de Cuba por la falta de futuro, de derechos, de libertades, donde la educación es una doctrina inducida por el régimen. Te confieso que de no ser por ese gobierno jamás habría abandonado mi país.

3.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Cuánto te ha marcado esta decisión?

Mike Rojas Iza: Me ha marcado tanto que aun después de 40 años no he podido curar mis heridas. Dejar tu tierra y a tus padres, y no volver a verlos, es un sentimiento que te ahoga todos los días, cuando te tiras al mar para escapar sabes que tienes solo dos opciones: Pierdes a tus padres o ellos te pierden a ti. Es lo más horrible… hermano.

4.- Por Eso Me Fui De Cuba: Es evidente tu posición crítica contra la dictadura de los Castro: ¿Por qué has decidido asumir esa actitud de denuncia?

Mike Rojas Iza: Por razones obvias. Jamás me cansare de denunciar a esa dictadura, única culpable de la muerte de tantos cubanos y responsable directa de tantos exiliados. Denunciarlo todos los días es mi mayor propósito para que el mundo conozca la falsedad de esa ideología y de ese sistema.

5.- Por Eso Me Fui De Cuba: Indiscutiblemente tus publicaciones en las redes sociales tienen un impacto muy importante en la opinión de muchas personas, incluyendo a quienes defienden al castrismo: ¿Sientes algún temor?

Mike Rojas Iza: Temor ninguno, todo lo contrario, valentía, tanto así que si crean un grupo para ir a pelear mañana mismo me presento. Quiero una Cuba libre y soberana para las nuevas generaciones, aunque estoy seguro de que no podre verla, que al menos otros cubanos la puedan tener, con la ayuda de Dios.

6.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Extrañas a Cuba?

Mike Rojas Iza: Cuba se extraña hermano, no hay manera de describirlo, en eso todos coincidimos porque la amamos y la llevamos todo el tiempo en nuestros pensamientos.

7.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Cómo definirías al exilio cubano?

Mike Rojas Iza: Tenemos un gran exilio, hombres y mujeres de muchos principios que apoyan la lucha por la libertad de Cuba, nunca abandonan, incluso algunos nos representan en la política de esta gran nación, que quieren lo mejor para nuestra Patria y aunque pasen los años siguen aferrados por llevar la verdadera democracia a nuestra Isla, aunque algunos se empeñen en minimizar estos sentimientos.

8.- Por Eso Me Fui De Cuba: Muchos pedimos a gritos la unidad de todos los cubanos como única forma de vencer al castrismo: ¿Crees que esta unión es posible?

Mike Rojas Iza: Unir a los cubanos no es tarea fácil, vemos todos los días como nos fajamos en cualquier espacio, la mayoría no escucha, no les interesa la UNIDAD, es como si nacieran así, con el daño de la dictadura en el ADN, a veces pienso que Cuba para poder arreglarse necesita a un Pinochet, un hombre que acabe de raíz con ese flagelo que es el comunismo y nos abra el camino para la democracia y el desarrollo, es mi opinión.

Por Eso Me Fui De Cuba: Gracias Mike por aceptar esta entrevista, muchas de tus respuestas, y te lo digo con toda honestidad, me han estremecido profundamente, debo reconocer tu valentía al expresar algunos criterios y te reitero mi agradecimiento por hacerme sentir parte de tu lucha.
Muchas gracias hermano.




Elecciones en Cuba: Una farsa para tontos y un paripé pa’ disimular.




El que inventó el sistema electoral cubano, el de ahora, es decir, el posterior a 1959, se quedó medio trastornado, inservible pa’ usar el coco pa’ otra cosa, chupándose el dedo en medio de la calle, con un ronquí’o muy extraño en el pecho, ahuecando el ala cada cinco minutos y mirando to’ el tiempo pa’rriba pa’ vigilar que no le caigan en su cabeza los raíles de punta de la decencia, la lógica, la razón, la vergüenza y el sentido común de los seres humanos .
Yo digo que a este degenerado, a este “genio” de la lámpara, perdón, de las votaciones, de tanto pensar y tanto calcular cómo mantener eternamente a esa diabólica dictadura en el poder tiene que habérsele salido medio cerebro por los ojos o por otro lugar.
Se imaginan cuántas neuronas hay que invertir para que las personas levanten sus manos “por unanimidad”, vayan a las urnas un domingo tempranito, tempranito, y sin tomar café, depositen su voto secreto y revolucionario y a su vez estos den vueltas y vueltas y siempre caigan en el mismo lugar, no, del carajo y la vela, el tipo acabó con el manteca’o.
Pero al final le dio resultado, es incuestionable la magnificencia de esta burla a la democracia y a la inteligencia de los pueblos, esto nadie puede ponerlo en dudas porque la prueba está ahí, rígida y palpable como una palma real, pues el “quítate tú pa’ ponerme yo” de otras regiones del mundo aquí, en Cuba, fue acallado por un rotundo me quito yo y me pongo yo, sin derecho a protestar, gústele a quien le guste y pésele a quien le pese.
Desde la base esta farsa electoral nace torcida porque usted solo tiene la opción de elegir a elementos comunes con el régimen, dicho en buen cubano a un yo soy Fidel o a un fidelista por siempre, nunca a una voz discordante, mucho menos crítica de la dictadura, solo gente bien pelada, afeitada, que nunca se “agachen” y cuando más se acepta que tenga un bigotico, si usan camisitas a cuadro mucho mejor, con dos o tres bolígrafos en el bolsillo, unos robots de cuerda que repitan como cotorritas las “verdades” de la revolución, las mierdas que decía el Puñetero de Birán y los únicos que podrán solucionar los problemas de la población porque son herederos de la estirpe de los mambises y del bla, bla, bla….
Después estos “elegidos” son los encargados de promover a “los mejores” para el siguiente nivel. “Los mejores” de “los mejores” a su vez son lanzados hacia la grandeza donde solo queda discernir, entre tanta “pulcritud”, al grupo de “ángeles” que nos representará en el gran parlamento celestial de la patria revolucionaria y socialista votada por unanimidad…, no, cuando yo lo digo, un enredo tremendo, por gusto, tanta mierda para legitimar el fraude, la mentira y la estafa de los verdaderos sentimientos del pueblo cubano.
¿Complicado verdad? Pues así mismo es, nos timaron con ese invento y esa payasada de democracia socialista, nos engatusaron con el cuento de que en cada barrio habría un diputado presto a resolver nuestros problemas y en el Palacio de la “pulcritud ideológica” un grupo de excelsos revolucionarios siempre dispuestos, con la mano en alto, unánimemente, a aprobar cada designio, cada genialidad, cada disparate y cada paja mental de nuestro flamante presidente “electo democráticamente” por el pueblo.
Pensándolo bien se me ocurre una pregunta: ¿Qué le hicimos los cubanos a esos Castro para que se ensañaran de esa manera contra nosotros?
Sí, porque por cualquier parte que usted lo mire esa pandilla de cuatreros todo lo que ha hecho en Cuba, a la corta o a la larga, es provocar la mayor desgracia, el peor sufrimiento y los zapaticos me aprietan a todo el pueblo de Cuba.
Ahora preparan un nuevo paripé electoral, se llenan la boca hablando de democracia, transparencia y unidad del pueblo cuando todo el mundo sabe que la suerte está echada desde hace mucho tiempo y que el General-Presidente está loco por soltar el “carguito” que le regalaron porque, entre otras muchas cosas, el no está pa’ eso, le queda grande y no le pega ni con cola ni con colina ni con la saya de su madrina.
Ricardo Santiago.




Entre grillos y pasaportes andan los nuevos-viejos disparates del castrismo.




Lo de esta crápula desvergonzada no tiene nombre, yo en verdad alucino con estos hijos de puta, la inmoralidad de estos tipejos llegó y siguió de largo como alma que se la lleva el viento, ya no saben qué inventar para enmascarar sus chapucerías, traiciones, metidas del delicado, bostezos inoportunos y los asquerosos disparates malintencionados de esa revolución de ataques sónicos y pasaportes “habilitados”.
Quienes quieran que les crean, están en todo el derecho de pasar por tontos útiles, una categoría existencial donde los que se incluyen, conscientes o inconscientemente, ayudan a oxigenar a esa pandilla de traficantes de los sentimientos, de los sueños, de las ilusiones, de las aspiraciones y de las necesidades materiales y espirituales de todos los cubanos.
¿Alguien ha visto gente más sinvergüenza que estos “iluminados” de esa revolución con permiso de salida?
Como siempre salió el Canciller de la bobería a poner el parche de la idiotez sobre las barrabasadas que ellos mismos han creado, sobre los disparates anticonstitucionales (me refiero a la de 1940 que es la única que deberíamos reconocer todos los cubanos) que han institucionalizado, como parte de sus políticas de atropello a la razón, durante estos casi 60 años, en fin, que yo no me explico cómo pueden existir seres humanos tan “porculeros” que se presten para tamañas insensateces.
Pero la culpa es nuestra, la responsabilidad la tenemos gran parte de nosotros los cubanos que le hacemos el juego a estos canallas, que le hemos permitido y le permitimos que se burlen de nosotros y del mundo entero como si las mentiras fueran una acción válida para la diplomacia, una política de Estado, un chiste muy oportuno, un derecho de los “gobernantes” o una aceptación incondicional de los pueblos.
El caso de la dictadura de los Castro es un caso único en la historia de la humanidad, no existe ni existirá nada igual sobre este bendito planeta. La justificación de los grillos y las “pañoletas” parece, más que el resultado de una “investigación policial”, un pasaje kafkiano para, y Dios me perdone, “metamorfosear” la realidad de esta vida que nos ha tocado vivir.
Yo en realidad no quisiera referirme a este “pasaje de la guerra revolucionaria” porque me parece tan absurda la justificación, tan ridícula la explicación y tan descarada la respuesta que el solo hecho de pensar que alguien intentó pasar, así como así, como quien no quiere las cosas, al descuido, con disimulo te parto el…, este gato, gatón, gatuno por una liebre, liebrita, liebrecilla de mi vida, liebrecilla de mi corazón, a mi me dan unos deseos tremendos de vomitar.
Dice mi amiga la cínica que Raúl Castro y sus natilleros creen que el mundo es tonto y que la Internet solo sirve para difundir la “ideología” de la revolución: “He ahí el problema”.
Pero lo otro, es decir, las nuevas medidas, las nuevas regulaciones de no sé qué, los cuñitos en el pasaporte cubano, las estampitas más caras del mundo, el muslito de pollo por la libreta, el entra y sale, los barquitos y los Cruceros, la moringa enriquecida, la “bondad” del régimen tiránico, el yo no fui, si eres poeta y en el aire las compones, qué desparpajo, el roba-roba en la Aduana y el maltrato “legalizado” a los cubanos del exilio cuando visitan Cuba, todo eso, todo, es harina de otro costal.
Yo digo que nuestra desgracia comenzó con la aberración jurídica de “salida definitiva” para quienes, después de 1959, y por las razones que fueran, decidimos marcharnos al exilio.
Fidel Castro convirtió, a través de sus leyes, políticas, “ideales” y toda esa mierda que pasaba por su diabólico cerebro, a los cubanos del exilio en una categoría diferente de seres humanos pues para este sujeto quienes no lo apoyaran a él o a su maldita revolución eran unos traidores a la Patria. Tan es así que recientemente fuimos testigos de cómo uno de sus perros cachoecabrones lanzó, con total parsimonia y sin ningún pudor, el concepto de ex-cubano para referirse a quienes vivimos en el exilio.
Pero como todos sabemos esa también es una revolución de “ajuste y control”. Las habilitaciones de los pasaportes, los permisos de entradas, de salidas, las actualizaciones, los “sellitos” y las renovaciones, aparte de la clásica extorsión económica a la que estábamos sujetos, era también una forma mediante la cual la dictadura ejercía sobre nosotros su poder de amos y soberanos de nuestros destinos al decidir quiénes sí y quiénes no podíamos visitar la tierra donde nacimos.
Las nuevas medidas de la administración norteamericana han obligado a esta pandilla de “controladores” a sacar cuentas, ellos saben la cantidad de millones de dólares que están perdiendo y, como todo “buen comunista gentil hombre”, han decidido “abrir el banderín” para incentivar los viajes del “enemigo”, es decir, de nosotros, y “alimentarse” con los dineros del imperio.
Estos tipos están jodidos económicamente, políticamente, moralmente y lo saben. La dictadura de los Castro jamás aplicará medidas para favorecer a quienes ellos han considerado históricamente sus enemigos, esto de ahora es puro pataleo y desesperacion.
¡Nos nos dejemos engañar cubanos, llamemos las cosas por su nombre!
Ricardo Santiago.




Pedro Pérez Hernández: “Quiero hacer en el presente lo que no hice en el pasado.”




Un hombre crece con su tiempo y antepone su verdad a todos los “miedos” posibles. Ese es Pedro Pérez Hernández, un compatriota pa’ tenerlo siempre al lado porque es de esos amigos que transpiran confianza, seguridad, lealtad y deseos de vivir.
Por Eso Me Fui De Cuba está hoy con este cubano, con este hombre, con este hermano, para conocer las motivaciones de su lucha, sus sueños por cumplir y su visión sobre la mayor aspiración de todos los cubanos: Una Cuba libre de dictadores y que nos incluya a todos en igualdad de condiciones.

1.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Quién es Pedro Pérez Hernández?

Pedro Pérez Hernández: Pedro Pérez Hernández es un cubano que no escogió el sistema totalitario de los Castro. Cuando nací ya ese régimen estaba establecido en mi Patria, la traición del tirano Fidel Castro había ocurrido algunos años antes y al no tener otra opción fui formado bajo las reglas de la dictadura. Siempre nos hicieron creer que gracias a la Revolución éramos libres y que por lo tanto gozábamos de privilegios que otros niños del mundo no tenían. Fue tan grande la mentira que ya de adulto era un universitario, graduado de Ingeniería Eléctrica y me sentía adoctrinado por los ideales del comunismo.

2.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Por qué te fuiste de Cuba?

Pedro Pérez Hernández: Para finales de los 80 el mundo estaba cambiando progresivamente, el sistema socialista mundial estaba en crisis, se fue despejando la nube que ocultaba la luz de la verdad, no éramos libres, vivíamos bajo una terrible dictadura, se había producido el éxodo del Mariel y el régimen castrista había incentivado lo peor de los seres humanos, desde la crueldad, la falta de compasión y los ataques a las personas que su único “crimen” era querer abandonar el país. Los ataques eran más por morbosidad que por ideología. El abuso contra personas indefensas, atacadas por grandes multitudes, tanto verbal como físicamente, eran el pan de cada día. Esto me marcó terriblemente pues no podía aceptar que en mi supuesta Patria, y digo supuesta Patria, porque realmente era la tiranía de Fidel, pudieran ocurrir hechos tan injustos y desagradables. Fue así que comencé a disentir de ese sistema, no fue de repente, pero a comienzos de los 90s supe que yo no les pertenecía, no era un hombre libre, pero lucharía por mi libertad. Desde el primer sorteo de visas que se dio en 1994 participé y gané el del 96, por lo que antes de finalizar el siglo XX ya estaba fuera del control de la dictadura de los Castro.

3.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Cuánto te ha marcado esta decisión?

Pedro Pérez Hernández: Mi posición me ha marcado terriblemente, aunque hoy gozo de libertad y democracia tengo que pagar el precio del exilio y la culpa de no haber enfrentado con más fuerza a los tiranos desde dentro de Cuba.

4.- Por Eso Me Fui De Cuba: Es evidente tu posición crítica contra la dictadura de los Castro: ¿Por qué has decidido asumir esa actitud de denuncia?

Pedro Pérez Hernández: Mi respuesta a esta pregunta casi está en la anterior, quiero hacer en el presente lo que no hice en el pasado, lograr la libertad de la Patria y enfrentar a los tiranos desde dentro de Cuba que también es una opción que no descarto .

5.- Por Eso Me Fui De Cuba: Indiscutiblemente tus publicaciones en las redes sociales tienen un impacto muy importante en la opinión de muchas personas, incluyendo a quienes defienden al castrismo: ¿Sientes algún temor?

Pedro Pérez Hernández: Definitivamente siento temor, siempre pienso en mis seres queridos, la idea de que me ocurra algo me preocupa más por ellos que por mí. En ocasiones me han hecho amenazas subliminares, recientemente, por ejemplo, me han tratado de manipular a través del chat, creo que me hacen trampas, pero no sufro de paranoias porque me es mas importante la libertad de Cuba.

6.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Extrañas a Cuba?

Pedro Pérez Hernández: Todos los días de mi vida, la nostalgia me mata.

7.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Cómo definirías al exilio cubano?

Pedro Pérez Hernández: Por mi experiencia te puedo decir que muchos en el exilio amamos más a la Patria que la mayoría de los cubanos en la isla. Cuando llegué aquí me recibieron con los brazos abiertos, jamás le permito a nadie hablar de forma despectiva de mi exilio y sufro mucho con los ataques que nos hacemos entre nosotros mismos.

8.- Por Eso Me Fui De Cuba: Muchos pedimos a gritos la unidad de todos los cubanos como única forma de vencer al castrismo: ¿Crees que esta unión es posible?

Pedro Pérez Hernández: Creo que la unidad total no será posible, pero también sé que llegado el momento estaremos todos unidos como cuando aquellos días del balserito Elián, sin embargo para lograr una verdadera unión es necesario hablar con la verdad y asumir que los daños colaterales son inevitables. Tengo la confianza de que triunfaremos. En mi caso particular nunca he vivido de la política y nunca lo haré. No me gusta ser figura pública, pero por otra parte me opongo también a que algunas personas conviertan el futuro político de la Patria en un modo de vida. Los políticos no pueden estar de por siempre en los mismos cargos o jugando al ping pong, se van de un cargo para otro.
Quiero en el futuro, cuando las condiciones estén creadas, unificar a todos los grupos de las redes sociales, manteniendo la identidad de cada uno, pero trabajar bajo un solo objetivo, acabar de despertar a los cubanos de la isla para que se nos unan. Tenemos que trazar una estrategia común, solo así derrotaremos al castrismo.

Por Eso Me Fui De Cuba: Gracias Pedro por dedicarnos parte de tu tiempo, por tus verdades, por tu amistad, por querer para Cuba y los cubanos una libertad que, como tú bien dices, solo depende de nosotros para lograrla.
Muchas gracias.




¿Quiénes han convertido a Cuba en uno de los países más miserables del mundo?




Permítanme sentarme, respirar despacio, “tragarme” un Meprobamato, llamar al 911, decirle a mi amiga la cínica que venga que se formó el corre-corre, pellizcarme, mirar pa’l cielo pidiendo clemencia y arrodillarme con “ilusión” antes de contestarme, a mí mismo, esta pregunta que nunca debió hacerse ni por casualidad.
Esta es una de esas interrogantes que a simple vista parecen estúpidas, pero en la vida real no lo es porque detrás de la respuesta que demos, sea cual sea, estarán el sufrimiento, el dolor y la angustia de millones de seres humanos.
¡Ojo! ¡Atención! ¡Cuidado! El dueño muerde más que el perro.
Y digo que esta es una de las preguntas que nunca debió hacerse porque Cuba, aun siendo una pequeña isla en medio del Mar Caribe, con apenas unos pocos millones de habitantes y con recursos económicos limitados, era, antes de 1959, una potencia económica mucho más importante que Brasil, Chile y otros países que hoy son punteros en la región.
En mi opinión esta pregunta, que sí es una realidad palpable y no una “tontería” elaborada por los “secuaces del imperialismo”, tiene tres respuestas posibles dependiendo de en qué esquina de la mesa estemos sentados.
Los castristas, los “revolucionarios”, el hombre nuevo del mañana y de un ratico después, los cantautores del socialismo, la muela bizca, los milicianos de uno en fondo, los cederistas diplomados, las federadas gritonas de que tiene Fidel que los americanos no pueden con él, los vanguardias del bocadito de jamón nada, los héroes de la patria comunista y los fieles imitadores de la Metralleta de Birán, dirán que: “Compañeros, estamos como estamos, con una mano detrás y la otra delante, por culpa, única y exclusivamente, del imperialismo “yanqui”, de la gusanera de Miami y de estos frijoles que no se quieren ablandar…”.
Quienes no creemos en las justificaciones del castrismo, de la revolución socialista, del antiimperialismo de izquierda izquié y de la militancia “progresista” del mundo, diremos que la destrucción de Cuba, la miseria, el abandono, el deterioro físico y espiritual, la pobreza, el hambre, la desilusión, la desnutrición, la muerte por enfermedades curables, el rocío “seco”, el monte sin espuma o la espuma sin monte, las calamidades y el subdesarrollo a todos los niveles son responsabilidad, única y exclusivamente, de los Castro y sus apandillados natilleros que llevan casi 60 años asfixiando y extorsionando a un país, y a su pueblo, hasta los límites de la indecencia “cosmopolita”.
Los de la tercera esquina, es decir, quienes no se meten en política, a quienes el hambre ajena no les estremece los sentidos, los que piensan que cada cual tiene lo que se merece y que los pobres que Dios se apiade de ellos porque nosotros nada podemos hacer, dirán que la situación de Cuba es causa de la mala suerte, que el “gobierno” se esfuerza pero que los huracanes no lo dejan y…
A mí, que no me gusta andar con rodeos, y que si un chino se cayó en un pozo tírenle una soga pa’ sacarlo pa’ que no se joda el infeliz, Fidel Castro, su revolución, sus revolucionarios de dos por tres, Raúl Castro, los “históricos” de su pandilla “natillera”, los comunistas reales y los ficticios, los Ministros del Consejo dictatorial, los Presidentes, Directores y Secretarios Generales de cualquier cosa, los secretarios del PCC y de la UJC, los voceros oficialistas del régimen, los chivatos profesionales y los aficionados, los periodistas de los sobrecumplimientos vanguardistas, los artistas “comprometidos”, los de vigilancia de los CDR, las amantes furibundas del fantasma que recorre el mundo, los extranjeros oportunistas, los que no son cubanos y hablan mierda a favor de la dictadura y todo aquel que desde una posición activa o pasiva apoye a la dictadura infernal de los Castro, son los únicos responsables de la situación que hoy tiene Cuba y que sufre el pueblo cubano.
Para empezar, si realmente Fidel Castro y sus seguidores (por seguir tus huellas me cagué los pies) hubieran deseado lo mejor para Cuba y su pueblo, nunca habrían provocado ese estúpido enfrentamiento contra los Estados Unidos, todo lo contrario.
Sin hablar de entreguismos exagerados o falsos nacionalismos patrioteros: ¿Cuánto hubiéramos avanzado los cubanos de haber mantenido las mejores relaciones con los gobiernos norteamericanos en estos 58 años?
El mundo avanzó a pasos agigantados hacia la Internet, los teléfonos inteligentes y los automóviles computarizados, mientras Cuba se quedó en el Granma, en ETECSA y en los “almendrones”.
Para nadie es un secreto que los Estados Unidos retiraron su apoyo al General Fulgencio Batista desde finales de 1958. Fidel Castro, que debió entender esto como un gesto de buena voluntad hacia su “triunfante” revolución, hizo caso omiso y se lanzó en busca de un protagonismo bullanguero para “alimentar” su enfermizo ego, rompió todo vinculo con nuestro mejor vecino histórico, y por si no le bastara les declaró una idiota guerra a muerte y de paso hundió a los cubanos en la más absurda miseria.
Pero no nos engañemos, Cuba es un país muy atrasado, muy pobre y muy subdesarrollado pero sus “gobernantes” y sus familias son tipos muy ricos, más que ricos, riquísimos.
Continuará…
Ricardo Santiago.




Cuba: Una revolución de involuciones a cien años luz del progreso.




Dicen, quienes saben de verdad, que uno de los principales rasgos de la idiosincrasia del cubano es el choteo, que nos viene de nuestra herencia española, que mezclada con las otras culturas que conformaron nuestra nacionalidad, y calentada a “baño de María” bajo el picante sol tropical del Caribe, una mezcla “perfecta y letal”, la hemos convertido en “una gracia” y en una coraza para defendernos de los males del mundo mortal que aquejan nuestra existencia.
Cierto o falso la realidad es que el cubano se burla hasta de sus propias desgracias, de sus propios defectos y de todo aquel que, dándoselas de “camaján sabelotodo”, termina haciendo el ridículo por las sandeces que dice o por las posturas que asume ante la vida que todos vivimos de igual forma pero que a cada cual nos llega de diferentes maneras.
Sí, porque no es lo mismo la vida que vive un miembro del clan de los Castro, un dirigente del castrismo, sus familiares, hasta incluso un usufructuario mediocre de la dictadura, a la que tiene que tragarse, espantarse, zumbarse o empujarse el cubano de pueblo que vive en las zonas rurales, en las áreas marginales de las pequeñas, de las grandes ciudades o, simplemente, de todo aquel compatriota que pretenda vivir honradamente sin hacerle el juego a una ideología que resalta el pandillismo, la “juntadera”, el sociolismo, los méritos revolucionarios, el odio socialista, la adulonería militante, el servilismo patriotero, el “amor” extendido al líder, la venta de artículos de donación a los damnificados, la cerveza agua’, el canciller de la bobería, el sacrificio por los siglos de los siglos, el mismo apellido controlándolo todo, los discursos repetidos y la cantidad de mierda que hablan los castristas pa’ justificar el hambre, la miseria, el abandono y la “mala suerte” que sufre la mayoría del pueblo cubano.
Algunos, principalmente quienes no nos conocen bien, confunden esta característica nuestra, me refiero al choteo, con superficialidad o falta de “profundidad” en las ideas, pero como yo siempre digo los buches amargos se tragan mejor cuando lo hacemos con una “sonrisita” en la garganta y una carcajada en el corazón.
Y es que el cubano, post 1959, las ha tenido que “tragar” de todas las formas, maneras y colores. Pudiera elaborar una lista interminable de atrocidades, disparates, ensoñaciones, divagaciones mentales y vulgaridades en las que seguimos a Fidel Castro y a su revolución de “revolucionarios” sin que mediara una lógica consecuente, un atisbo de sentido común o sencillamente un mínimo de vergüenza ante el hueco tan profundo que cavamos, todos juntos, y en el que hundimos a nuestra Patria irremediablemente.
Y la historia lo demostró. Hoy Cuba es uno de los países más pobres y más atrasados del mundo, y lo más triste es que no solo en el orden económico, también en lo espiritual. Del quinto lugar, en cuanto a desarrollo económico se refiere, y logrado con otra dictadura en el poder, no pasamos de ser, en pleno Siglo XXI, y muy cerquita, pero muy cerquita de la mayor potencia tecnológica de la historia de la humanidad, un país que vive literalmente en la oscuridad, en la resequedad, en el desconocimiento, en el dolor gástrico, en la inercia neuronal y en el suicidio continuado de la razón.
La dictadura castrista le dio al disparate categoría de Ley Soberana de Estado, lo maximizó a niveles de Buró Político, de Consejo de Ministros y lo esparció por toda Cuba de tal manera que, hoy por hoy, cuesta mucho trabajo discernir allí entre el café amargo y “la azúcar prieta”.
El castrismo es una maquinaria perfecta de generar errores, pifias, estupideces, absurdos, me pica aquí y me rasco allá, tonterías, marcha atrás, boberías, el último la peste, lo mismo con lo mismo y desilusión.
En la práctica de la vida esa revolución de involuciones lo único que ha promovido en Cuba son las bajas pasiones, el entierro de la espiritualidad y un hambre del carajo y la vela repartidas entre todo el pueblo a razón de cinco libras por cabeza una vez al mes.
No se puede tapar el sol con un dedo, ni pretender hacerle creer al mundo que la dictadura de La Habana tiene las mejores intenciones para con los cubanos, es muy fácil determinar que la isla entera se está ahogando entre las aguas de los huracanes y las lágrimas de quienes no tienen cómo “arreglar” su sufrimiento.
El resto es complicidad y oportunismo con el régimen. Quienes defienden y apoyan hoy a los principales destructores de la vida en Cuba, es decir, a los Castro y compañía, son también responsables de que nuestra Isla sea otra Atlantis, pero hundida en la miseria, otra Pompeya, pero a merced de las ambiciones humanas, u otra Alejandría, pero sepultada bajo la incompetencia de una tiranía que solo promueve la represión, el absurdo y la “legalidad” delincuencial de Estado.
Ricardo Santiago.




Y es que en la música cubana de “antes” está la esencia de la cubanía.




Varios amigos me preguntan por qué esa afición casi desesperada que tengo por publicar fragmentos del cancionero tradicional cubano: “Denota una obsesión compulsiva de tu parte por la música de “antes”, me comenta una buena amiga, y la verdad es que sí, que no lo puedo evitar, porque considero que si Usted se fija bien, es decir, escucha con atención, en las “canciones de antes” están reflejadas, con genial sabiduría, muchos rasgos del carácter del cubano que son también la mejor definición de lo que llamamos cubanía.
Mi gran preocupación es que muchos de esos valores, los cubanos de la actualidad, los hemos perdido.
Aquí pudieran ponerse miles de ejemplos, miles de canciones, cientos de autores y un sin número importante de intérpretes que, solo con su voz, caracterizaron un sentimiento tan genuino que a nadie le quedan dudas y todos coinciden en decir: “Ese viene de Cuba”.
No voy a mencionar ni títulos ni nombres porque estaría años para terminar de escribir este comentario, solo me referiré a esa época mágica en que el amor por una mujer, por un sentimiento, por un amigo e incluso hasta por un desengaño alcanzaban los límites de lo sublime y se transformaban en las más bellas imágenes.
Los musicólogos, los historiadores de la música, los críticos y los “entendidos” tendrán una visión mucho mas “científica” de este tema que yo, es natural, yo no soy un experto, yo solo digo que, y lo defiendo, en la música cubana de “antes” también encontramos los valores fundamentales que caracterizan al cubano de pueblo en particular y a la nación cubana en general.
Aun cuando muchos de esos rasgos de la cubanía se han perdido, y las razones son muchas, considero que todavía nos quedan algunos que debemos preservar y trabajar por difundirlos para que las nuevas generaciones sientan que, más allá de los discursos patrioteros, la modernidad chabacana, las letras facilistas, la vulgaridad abusada, “mami dame chupa-chupa”, la mediocridad sin sentido y el mal gusto oficialista, Cuba no solo era, antes de 1959, una potencia económica, también era una potencia cultural y, cuando digo cultural, lo digo en la acepción más grande de la palabra.
Y es que desde las letras de un son tradicional, de un bolero, de la canción trovadoresca, de una guaracha, de un danzón o de cualquiera de los muchos estilos que conformaron la música cubana, lo más impactante que podemos sentir, y que están en cado uno de ellos, son la belleza y el respeto con que se trata a la mujer, la exquisitez de las imágenes, la genialidad de la poesía, la humildad de los sentimientos, la virtud por encima de todo, la defensa del honor, la alegría de vivir, la sensualidad hasta en lo simple, el erotismo hermoso, la jocosidad espontanea y la risa contagiosa que sale del alma y se riega como pólvora bendita por cuanto rincón hay en este mundo.
Y yo pregunto: ¿Es que eso no es en definitiva lo cubano? ¿No son estos los rasgos más representativos de la cubanía?
Yo digo que sí…
Y en la perdida de estos valores tan importantes nada tienen que ver las “modas”, ni las “nuevas corrientes de lo moderno”, ni la tecnología, ni el gusto popular que ha cambiado mucho, ni la cerveza de pipa que trastorna los sentidos, ni el imperialismo que se roba nuestros talentos, ni el dulce de guayaba con queso blanco que no aparece ni en los centros espirituales, ni las Casas de Cultura y mucho menos, pero muchísimo menos, el noble pueblo de Cuba.
Para nadie es un secreto que la revolución castrista cambió la historia, las tradiciones y la esencia de los cubanos en muchos sentidos. Algunos dirán que para bien. Otros, como yo, diremos que ha sido la mayor y más devastadora regresión de la historia nacional, la economía y la cultura de un pueblo en toda la historia de la humanidad.
Desde el mismísimo 1959 muchos importantes exponentes de la cultura cubana marcharon al exilio por no comulgar con las nuevas ideas de la “revolución triunfante”. Inmediatamente el “gobierno revolucionario” aplicó sobre estos artistas la mayor censura, el silencio, el ostracismo y el borrón y cuenta nueva socialista mas fascista e ilegal que se puede aplicar contra los seres humanos.
De la noche a la mañana los artistas que se iban, o abandonaban el “cacharrito” de la revolución, se convertían automáticamente en enemigos acérrimos de los cubanos y su arte, trayectoria y prestigio eran mancillados y pisoteados porque, sencillamente, no querían ser comunistas.
Todo en Cuba se transformó a pasos agigantados, la canción tradicional se convirtió en canción protesta, las canciones de amor en himnos y marchas patrioteros, las danzas en instrumentales para seriales y películas de la revolución y las bellas imagenes de las canciones en vulgares estribillos pa’ bailar y pa’ tomar cerveza.
La principal intención de los ideólogos del socialismo es evitar que los pueblos piensen, razonen y sientan, tratan de imponer su sucia política aunque tengan que sacrificar lo sublime del alma por los “horrores” del cuerpo.
Mientras tanto yo sigo reproduciendo “pequeñas” estrofas de canciones de la “música de antes” porque, y lo digo con todo el amor, allí encuentro a ese cubano de siempre que tanto adoró, defendió y hasta murió para que Cuba no fuera lo que es hoy …
Ricardo Santiago.




Carmen Boudet: “Estar alejada de mis raíces me ha dado una valentía incalculable.”




Carmen Boudet es una de esas personas que a usted le parece conocer de toda la vida. Es la clásica amiga con la que nos sentimos cómodos porque transpira honestidad, transparencia, un sentido del humor envidiable y un amor por la vida que contagia a quienes les rodean.
Por Eso Me Fui De Cuba conversa hoy con esta cubana, con esta patriota, con esta madre amantísima, con la total convicción de que, mientras existan mujeres como ella, la libertad de Cuba es una realidad alcanzable.

1.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Quién es Carmen Boudet?

Carmen Boudet: Carmen Boudet soy yo, me considero una persona alegre, comprometida con la vida y el bienestar de los míos, me interesa mucho y es mi más preciado anhelo la libertad de Cuba y de mis hermanos cubanos, quiero que ellos tengan lo que merecen por sus esfuerzos, sacrificios y dedicación. Simplemente soy una ciudadana cubana que tuve la suerte de probar las mieles de la libertad y la democracia y te puedo asegurar que no existe nada mejor que eso, vivir de tu sudor, decir, hacer y pensar libremente sin temor a que te lleven preso por tus ideas.

2.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Por qué te fuiste de Cuba?

Carmen Boudet: Me fui de Cuba por culpa del régimen despiadado y cruel que se apoderó de mi Cuba hace casi 60 años, donde pensar diferente es un delito de cárcel, muerte o que te desaparezcan, incluso a los tuyos (familia y amistades), por tus ideas corren el mismo destino. No soporto vivir esclavizada, a eso súmale la miseria que nos impusieron y no quería eso para mis hijos que hoy, gracias a Dios, viven en libertad absoluta con futuros brillantes.

3.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Cuánto te ha marcado esta decisión?

Carmen Boudet: Mucho, abandonar mis raíces fue una experiencia traumática, no solo por la ruptura tan violenta, también por asumir el exilio, enfrentarnos a lo desconocido, pues tuve que irme a las malas y para cualquier lugar del mundo donde nos abrieran los brazos.

4.- Por Eso Me Fui De Cuba: Es evidente tu posición crítica contra la dictadura de los Castro: ¿Por qué has decidido asumir esa actitud de denuncia?

Carmen Boudet: Determiné asumir esta actitud porque no es justo para mi pueblo que nosotros, estando en libertad, no gritemos las verdades, los abusos y los desatinos de ese régimen, estoy convencida de que mi pueblo merece vivir igual que nosotros, y he comprobado que estas denuncias le hacen mucho, pero mucho daño a los Castro ante la opinión mundial.

5.- Por Eso Me Fui De Cuba: Indiscutiblemente tus publicaciones en las redes sociales tienen un impacto muy importante en la opinión de muchas personas, incluyendo a quienes defienden al castrismo: ¿Sientes algún temor?

Carmen Boudet: No siento miedo, la verdad, no siento ningún temor, creo que la edad y los años en libertad me han dado experiencia y valor para enfrentarme al oprobio, el tener que estar alejada de mis raíces me ha dado una valentía incalculable.

6.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Extrañas a Cuba?

Carmen Boudet: Extraño a una Cuba que conocí de oídos por mis padres, la Cuba de la que tuve que irme no, para nada, pues, y es mi criterio, nada tiene que se pueda recordar, ojo, sí añoro el clima, la hermosura de su naturaleza, sus playas todo lo que Dios creó en mi maravillosa tierra, no lo que los Castro han destrozado con su dictadura y su prepotencia.

7.- Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Cómo definirías al exilio cubano?

Carmen Boudet: Definir al exilio es bien difícil pues los más viejos, y esto es entre tú y yo, son muy conservadores, no admiten nada que no sea lo que ellos dicen y piensan, no los demerito para nada pues a ellos les debemos respeto y admiración por abrir el camino, pero deben dar paso a las nuevas ideas, a las diferentes maneras de ver el exilio…, no sé, en esto me enredo un poco.

8.- Por Eso Me Fui De Cuba: Muchos pedimos a gritos la unidad de todos los cubanos como única forma de vencer al castrismo: ¿Crees que esta unión es posible?

Carmen Boudet: Unidad entre los cubanos, bueno, en la vida todo es posible y cualquier cosa, si nos la proponemos, la podemos lograr, pero aquí también tengo muchas dudas, todo depende del exilo más viejo ellos deben ser más flexibles y, ojo, jamás olvidar y mucho menos perdonar…

Carmen te agradezco sobremanera esta entrevista para Por Eso Me Fui De Cuba, es una bendición contar contigo, contagiarnos con tu fuerza y sentir, a través de ti, que mujer-madre-patriota es la categoría mas excelsa de la mujer cubana de hoy en día.
Muchas gracias amiga.