Guillermo Ceballos: “El exilio cubano es otra víctima del castrismo.”



Guillermo Ceballos es un cubano lúcido, muy lúcido. Guillermo Ceballos es un hombre que tiene la inteligencia de los grandes y por suerte para todos nosotros la utiliza para defender la verdad.
Por Eso Me Fui De Cuba escucha con mucho respeto a este magnífico amigo, atiende cada una de sus opiniones porque, de alguna manera, en ellas nos indica el camino para convertirnos en seres humanos libres, muy libres.

Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Quién es Guillermo Ceballos?

Guillermo Ceballos Santos: Soy un hombre común. Nací en junio de 1959, en el seno de una familia obrera.
Mis padres, fotógrafos, un abuelo marinero y otro gastronómico, dos abuelas amas de casa y un montón de tíos y primos buscándose la vida. Una familia sencilla y unida. Una familia matriarcal, porque aunque los abuelos simulaban tener el control, las abuelas eran las que dirigían nuestra comarca familiar.
De mi familia aprendí que para vivir uno tiene solo que ser honesto y trabajar; pensar además por cabeza propia, sentando como base que la verdad debería primar ante todo.
No puedo negar que soy un producto no logrado (gracias a Dios) de la etapa que nos ha tocado vivir estos últimos 60 años: Me hice Camilito, por querer ser aviador y mi vocación solo me duró una semana. Mi madre fue la única en percibir el cambio.
Creo que en esa escuela le vi, por primera vez, las verdaderas “entrañas al monstruo”, pero desaproveché la opción que me brindó mi madre de “rajarme” por no abochornar a mi padre, además de irle a la contraria a un “comuñanga” de mi familia que con extrema lucidez (debo reconocer), él no percibía desde aquel temprano entonces en mí, esas “cualidades” que deben acompañar a un “verdadero” revolucionario.
Después con el tiempo, además de coincidir con él, he intentado ponerle muy bien los puntos a todas las íes del “neo-lenguaje” del régimen, aceptado por cuatro generaciones de cubanos.

Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Por qué te fuiste de Cuba?

Guillermo Ceballos Santos: Bueno, a esta pregunta me gustaría contestar como si me hubieras hecho dos preguntas, a saber la primera, que podría indagar por qué comenzó el éxodo en mi familia; y la segunda, que es la que me has hecho, por qué me fui yo.
El éxodo en mi familia no comenzó por un problema económico, como estoy hastiado de escuchar por todas partes a mis congéneres.
Aunque en mi familia no había ricos, ni acomodados y solo eran simples proletarios, todos se sentían muy realizados con la forma de vivir que llevaban antes de 1959.
No te puedo definir con exactitud; pero mi familia, por diversas razones, siempre estuvo bien clara sobre el destino que se cernía sobre Cuba con la llegada del esquizofrénico “caballo con garras” de Birán al poder.
Y por eso, mi familia, en el propio 1959, se dividió en dos sin más tamices. Por un lado, los que se “fueron”, a Dios gracias, y, por otro, los que quedaron, por el sencillo mandato de mi abuela materna, que aunque muy buena persona y suspicaz, no se quiso marchar de su país: acto genuino pero fallido.
Y aunque siempre respeté los poderes de su clarividencia, pienso que todos sus “santos” la abandonaron en esa decisión.
La historia que sigue, la podría contar como una suerte de best-seller pero no vale la pena. La parte de nuestra familia que quedó atrapada en Cuba por seguir a nuestra abuela, que no por eso, dejé de amar, vivió la misma penuria de la mayor parte del pueblo cubano, aunque quede mucho por publicitar del alcance de esa verdadera desgracia.
Pero, para no disociarme finalmente, te cuento que fui el último de toda mi familia materna en salir de Cuba. Pensando siempre que no podía darme el lujo de salir dejando atrapado a alguno de sus miembros.
Los que quedaron allá, están por voluntad propia, y no quiero ahondar en ese aspecto por no querer tomar a mi propia familia como base material de estudio del triste fenómeno de nuestra nación.
Te confieso que si en este momento no ha cesado aún mi preocupación por los que quedaron es sencillamente porque aun no he rescatado de ese infierno a parte de la familia de mi cónyuge actual.

Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Cuánto te marcó esa decisión?

Guillermo Ceballos Santos: Bueno, no sé qué respuesta esperas de mi a esa pregunta, pero lo que te puedo decir es que no me ha marcado mucho, de forma negativa, renacer o reinventarme en el exilio y si en signo positivo.
Yo me fui de mi país de origen convencido que sus gobernantes lo habían convertido en un solar yermo.
Cuba fue secuestrada por una familia de origen gallego que impuso su mandato. Y a mí no me dolió irme de mi país por esa razón, lo que más me dolió y marcó para lo que me resta es no haber sido capaz estando allí de poder hacer algo mas por revertir ese secuestro.

Por Eso Me Fui De Cuba: Es evidente tu posición crítica contra la dictadura de los Castro: ¿Por qué has decidido asumir esa actitud de denuncia?

Guillermo Ceballos Santos: Bueno, eso no es más que reaccionar coherentemente con respecto a la educación que recibí en mi seno familiar.
Pero te soy sincero si te digo que he decidido a denunciar no por el amor a la verdad precisamente, sino por el odio y el rencor que siento, como Bonifacio Byrne, por quién la somete y por todos los que de una forma u otra se han convertido en sus cómplices cautivos.

Por Eso Me Fui De Cuba: Indiscutiblemente tus publicaciones en las redes sociales tienen un impacto muy importante en la opinión de muchas personas, incluyendo a quienes defienden al castrismo: ¿Sientes algún temor?

Guillermo Ceballos Santos: No, no siento temor, si me embarga algún sentimiento negativo te puedo confesar que es una mezcla de tristeza con soberbia por no haber sido capaz con mi pensamiento y acción de luchar, más efectivamente, en contra de esa dictadura.

Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Extrañas a Cuba?

Guillermo Ceballos Santos: Temo que me llames apátrida, pero no, no la extraño.
Extraño a mi familia, mi casa materna, extraño a la calle Neptuno y Galeano. Extraño al mamey y al aguacate. Extraño a la langosta, esa que compraba en el mercado negro, pero no extraño a mi país, yo más bien te diría que cuando decidí abandonarlo fue cuando mi propio país me fue tan extraño que casi no lo reconocía como natal.

Por Eso Me Fui De Cuba: ¿Cómo definirías el exilio cubano?

Guillermo Ceballos Santos: El exilio cubano es otra víctima del castrismo. La historia ha demostrado más de una vez que cada vez que algún pueblo sigue a un movimiento liderado por un enfermo mental, esto se paga caro.
Fidel, en su delirio enfermizo de grandeza, dividió a nuestra sociedad en delincuentes e inocentes, víctimas y victimarios, pícaros e ignorantes, cínicos y necios. Y bajo el manto de una lucha de contrarios entre “revolucionarios” contra “gusanos” y cambiando el lema de “Patria y Libertad” por el de “Patria o Muerte”, destruyó las bases de la convivencia de nuestra sociedad.

Por Eso Me Fui De Cuba: Muchos pedimos a gritos la unidad de todos los cubanos como única forma de vencer al castrismo: ¿Crees que esta unión es posible?

Guillermo Ceballos Santos: No creo en imposibles, pero hasta José Martí, el más demócrata, por no decir el único verdadero demócrata cubano, dudó mucho en vida acerca de la unión de los cubanos en un movimiento “por todos y para el bien de todos”, y fíjate lo claro que estaba que después vino un loco comandante y además de “mandar a parar” el normal desarrollo de nuestra nación, se apropió de todo el ideario martiano, tergiversándolo hasta la aberración.

Gracias Guillermo, hermano, gracias por aceptar ser parte de esta lucha, de este pequeño-gran esfuerzo por demostrar que Cuba es muy grande y que existe más allá de odios, rencores y olvidos. Gracias amigo. Por Eso Me Fui De Cuba.



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