La dictadura castrista está herida de muerte: ¡Empujémosla!




Yo siempre digo que lo más peligroso que tiene la dictadura castrista es la capacidad que ha desarrollado para “flotar” aun cuando tenga el “fanguillo” séptico al cuello y los pronósticos sean de hundimiento total.
En eso Fidel Castro fue un verdadero maestro, un maldito iluminado, un apaga, recoge y vámonos que convertía cada uno de sus continuados disparates, de sus sonados fracasos, de sus asquerosas pajas mentales, en un “logro” de la revolución y en una “derrota” para el imperialismo yanquee. Increíble pero cierto.
Así crecimos y nos formamos, nos hicimos hombres mirando cómo un país era capaz de sostenerse, día tras día y año tras año, sin producir lo más mínimo, sin crear valores para su propio desarrollo, sin fomentar una estrategia que nos permitiera avanzar o, sencillamente, sin querer utilizar el talento natural de una nación pródiga en cerebros bien dotados.
Cuba, con la revolución castrista, se convirtió en un estado absurdamente dependiente. La próspera economía cubana fue borrada de un plumazo, mejor dicho, de un escopetazo, para dar paso a la “revolución” de los subsidios, de las subvenciones, del regala’o, de la lástima, de las donaciones y de los “préstamos” mientras el Troglodita de Birán, con esa cara tan dura, con esos aires de “científico” sabelotodo, se esmeraba en hundirnos en sus mierdas de proyectos económicos, de ideas “sociales”, de planes de la calle, perdón, “estratégicos” y de papelazos “mundiales” que, Dios nos tenga confesados, aun hoy son el hazmerreir de las personas con sentido común en este mundo.
Son muchas, innumerables, extensas, “millonescas”, pila, burujón, puña’o, las barbaridades a las que nos arrastró ese camaján de las tinieblas y que todas terminaron en fracasos, en verdaderos desastres que, si los castristas tuvieran un mínimo de decencia, andarían con sus cabezas metidas, todo el tiempo, dentro de las mismas jabitas Cubalse en las que les reparten la “merienda” y no andarían por ahí, como ratas en celo, repartiendo el veneno “bubónico” que le inoculan sus “domadores”.
Y es que desde aceptar que los soviéticos instalaran en territorio nacional los cohetes con ojivas nucleares, alardear de que Cuba es un país libre de analfabetismo porque masificaron la lectura y la escritura, la extraña “nacionalización” de las propiedades y no indemnizar a sus legítimos dueños, pasar a manos de “administradores” revolucionarios el control de la industria del país, la designación solo de “personal confiable” en los cargos de dirección sin importar la preparación de los mismos, la Zafra de 1970, los planes agropecuarios, las guerras “internacionalistas, las intervenciones en los asuntos de otros Estados, la enemistad pordiosera y estúpida con los Estados Unidos, la batalla de ideas, la revolución energética y hasta las últimas declaraciones del Canciller de la bobería, Bruno Rodríguez Parrilla, todo, absolutamente todo lo que le sale a esa dictadura de las entrañas es pura bazofia, puro disparate y…, por cierto, hablando como los locos: ¿Al “flamante” Canciller Bruno le han salido tetas o son ideas mías?
Pero bien, la realidad más real es que el castrismo renace de cada disparate, con mayor fuerza, para cometer el siguiente. Cuando la lógica humana indica que se hunden en su propio estercolero estos malditos resurgen con mayor ímpetu, llevan casi 60 años sujetándose de la misma “tablita” porque saben que el pueblo cubano, adoctrinado a más no poder, les aplaudirá cualquier “chistecito” y asistirá “feliz” a desfilar, frente a la imagen del Apóstol, cada vez que a esa banda de forajidos les convenga.
La revolución disparatada de Fidel Castro, y es mi juicio, ha estado herida de muerte desde el mismísimo 1 de Enero de 1959. Solo la manipulación endemoniada, la tergiversación de la verdad, la mentira sostenida, la implantación de un Estado de terror y una doctrina impuesta a punta de bayonetas, le permitió, y le permite al castrismo, sostenerse en medio del mar de porquerías en que han convertido la vida en Cuba y la existencia de los cubanos.
Pero esta herida es ahora muy peligrosa. Los originales creadores del régimen demencial cubano o están muertos o son unos ancianos “tirando” con el casco y la mala idea. Ni el mismísimo Raúl Castro está ya para “inventar” lo inventado por su “querido” hermano y solo juega el papel de dominguín traicionero ayudando a consolidar en el poder a la “sangre nueva” que viene a “salvar” la revolución y al socialismo de nosotros los contrarrevolucionarios, los apátridas, los indeseables, los ex-cubanos y los pin, pon fuera…
¡Atención cubanos, este es el peligro real al que nos enfrentamos!
¡Abrid bien los ojos! El castrismo se transforma, cambia de careta y hará hasta lo imposible para mantenerse explotando a los cubanos con el mismo cuento de “Juan sin nada y hoy Juan con todo…”.
Ricardo Santiago.




1 comentario en «La dictadura castrista está herida de muerte: ¡Empujémosla!»

  1. Es increible su capacidad de desconocer la realidad de una revolucion que es un bastion de dignidad y esa mierda de articulo de verdad cree que va a borrar lo unico que hace es degradarlo por malo por querer nadar en la mierda. La revolucion socialista de Fidel castro y del pueblo, de nuestro pueblo cubano que lo supo querer y apoyar se ha sabido crecer, sostener y defender a costa de muchos sacrificios, es bien digna, es algo que solo un pueblo puede sostener y se sostiene a pesar de los obstaculos y las agresiones de todo tipo porque creyo en sus ideas y creyo en ellas porque eran justas y venian de sus raices de Marti, de Maceo, de Agramonte, de Cespedes, de Maximo Gomez, de Mella, de Frank Pais, del Che, de Camilo, de Raul y de Fidel esta revolucion es tan grande y tan autentica como la palma real, como nuestra bandera y nuestro himno de Bayamo y ni Ud ni nadie podra empañar o borrar tanta dignidad y tanto heroismo Ud es un simple cobarde u traidor a su propia raza a su clase social a su pais Ud no merece llamarse cubano y no le puedo decir mas pero debe sentir verguenza de ser tan inmoral la verdad…

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