La familia cubana contra la bestia castrista.

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La familia es el componente de la sociedad en Cuba que más ha sufrido los embates del huracán castro-comunista, por una o miles de cosas a la vez.
Para empezar en Cuba no existe “el nido vacío”, más bien todo lo contrario. Fidel Castro condenó a la familia cubana al hacinamiento, a la promiscuidad, al deterioro, a la desgracia y a las riñas, socavando la libertad espiritualidad de los seres humanos para experimentar la necesaria independencia una vez alcanzada la mayoría de edad o: “quien se casa, casa quiere…”.
Los cubanos convivimos hasta tres y cuatro generaciones en una misma vivienda. Es una realidad. El déficit habitacional en la isla, el deterioro progresivo de las edificaciones existentes, la falta de planes eficaces para la construcción de nuevas viviendas y la incompetencia del gobierno y sus Instituciones para solucionar este vital tema, han provocado que Cuba este entre los países del mundo donde las personas vivan más “apretujadas” por metro cuadrado. Una vergüenza innecesaria.
Dice mi amiga la cínica que esta es también una forma de controlar al pueblo y mantenerlo ocupado para que no “pensemos en grande”, el hambre y la falta de un techo son la ecuación perfecta para dominar y subyugar a una persona y mantenerla medio desquiciada todo el tiempo.
Para los cubanos la familia es sagrada. La madre más. Los hijos ni hablar. Pero estos degenerados castro-comunistas se han “cagado” literalmente, y me perdonan la expresión, en todos nuestros valores como nación y han intentado convertirnos en seres desprovistos de amor filial e incidieron, desde el mismísimo primero de Enero de 1959, en la separación de la familia como forma de adoctrinar o controlar al pueblo cubano.




Mi familia es mi familia, siempre les oí decir a los viejos de mi barrio: “si te metes con mi familia te metes conmigo…”.
Muchas fueron las formas utilizadas por el gobierno de los Castros para mantener dividida a la familia cubana: las movilizaciones militares, los “planes de producción agrícolas”, los “planes de construcción de viviendas, industrias y para el turismo”, las becas en el campo, las misiones internacionalistas y lo peor: la represión, la miseria, la escasez, el excesivo control, el totalitarismo, la falta de libertades y el mismo apellido en el poder que influyeron en que más de tres millones de cubanos nos fuéramos al exilio: “me voy con mi música a otra parte…”.
La separación de la familia por los planes militaristas y disparatados de Fidel Castro, desde la movilización de todos para “defender al país”, por su incompetente actuación cuando puso el mundo al borde de una guerra nuclear en 1962 hasta estas ridículas maniobras militares “Bastión 2016” de su inútil hermano, cuando no existen amenazas reales para Cuba de ningún tipo, son muestras de que ese invento de la “guerra de todo el pueblo” ha sido una de las causas más terribles en la separación de padres e hijos, esposos, hermanos y etc., etc., etc.
La familia cubana es la víctima número uno del castro-comunismo.
En los primeros 30 años de este maldito gobierno todo aquel que se iba al exilio perdía los vínculos con la familia que dejaba en Cuba. La causa fundamental era que quienes quedaban en la Isla eran prácticamente obligados a repudiar al “apátrida cobarde” por sumarse a las filas del enemigo. Los “revolucionarios” no podíamos tener relaciones con quienes abandonaban la Patria y quienes lo hicieran eran expulsados de sus Centros de Trabajo o estudios, además de quedar marcados como escoria o gusanera imperialista. Terrible pero cierto.
¿Cuántas historias hemos oído de familiares muy cercanos que no pudieron hablarse por más de 20 años?
Fidel Castro dividió, separó, desintegró y calumnió a la familia cubana como le dio su real gana, otro crimen por el que tendrá que rendir cuentas y algo que no debemos olvidar los cubanos para que nunca más se repita, y el día que queramos abrazar a nuestra madre, hijos, hermanos y amigos, con independencia de cómo piensen o el lugar donde vivan, sencillamente hacerlo porque: “mi familia es mi familia”…




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