A los Castro los desquician los dólares del “imperialismo abusador”.





Pues sí y tiene que ser verdad, a estos hijos de puta les gusta el dólar, vivir bien, darse los lujos que nadie puede imaginarse, vivir en grandes mansiones con piscinas y con jacuzzi, rodearse de todas las comodidades del “capitalismo feroz” y del imperialismo abusador, dar sus viajecitos al exterior pa’ comprar la buena “pacotilla”, tomar Coca-Cola porque la Tropicola puede estar adulterada, comer como sultanes y, además, con la boca llena, en sus opíparas cenas familiares, burlarse del hambre, del sufrimiento y de la paciencia de todos los cubanos.
¿Cómo demostrar que los Castro son una familia muy, pero muy, pero muy rica?
Pues muy fácil, no hay que demostrar nada, no hay que elucubrar sobre esto o aquello, sólo creerlo y punto porque estos tipos llevan más de 58 años viviendo del erario público nacional, disponiendo a manos llenas de todo cuanto hay en Cuba, gozando la papeleta sin que se la piquen a la entrada del cine y tomando chocolate sin pagar ni un sólo centavo, a lo descara’o.
¿Alguien cree que Raúl, Mariela y Alejandro Castro pagan sus facturas con un salario como lo hacen el resto de los cubanos?
Cuando Fidel Castro llegó a La Habana el 8 de Enero de 1959 no tenía casa, carro ni posesiones materiales de ningún tipo. Llegó pela’o con una mano atrás y la otra delante, dicen que lo único que traía era un fusil carabina M-1, un montón de papeles ininteligibles y una peste a grajo de Padre Nuestro y mi Dios bendito que la gente no sabía si estaba vivo o era un cadáver putrefacto.
Pues bien, ni corto ni perezoso, se fue a vivir al hotel Habana-Hilton donde fijó su residencia y sus oficinas a modo “provisional” mientras organizaba el tremendo enredo que él mismo había formado con que: “si Presidente este, o este otro que es mejor o aquel que hace todo lo que yo le digo o mejor yo que ahora soy el Primer Ministro y al final para eso inventé la revolución y de elecciones libres y democráticas na, na, ni, na jabón Candado”.
La pandilla de “guerrilleros” que lo seguía jadeante, y que de la noche a la mañana se habían transformado, muchos de ellos, de cuatreros, analfabetos, delincuentes y marginales a comandantes y capitanes de un ejército no constitucional, rápidamente se adueñaron de las lujosas y modernas mansiones de la zona de Miramar, Nuevo Vedado, Reparto Kolly, Atabey, Cubanancán y de todo cuanto oliera a confort y comodidades, largando de un tirón sus barbas y sus piojosas cabelleras y preparándose para implantar en Cuba el necesario comunismo de partido único y: ¡Qué viva Fidel que la cogioca está garantizada!
¿En qué país decente del mundo se ha visto esto? ¿Cuántos presidentes en el mundo llegan al poder sin propiedades y de la nada son dueños de lujosas mansiones? ¿En qué democracia del mundo se ha visto que un Presidente regale casas y carros?
Descaro, puro descaro y burla a todos los cubanos. Fíjense si este tipo era calculador e hijo de puta que una de sus primeras medidas fue renunciar a su salario como Primer Ministro porque, según él, de sus necesidades y las de su familia se ocuparía el Consejo de Estado. Imagínense, con esos truenos, la mujercita que se había traído de Trinidad y a quien puso como la primera concubina de la revolución dijo: “a parir que aquí no se va a acabar la fiesta…”
Así fueron y van las cosas con la familia Castro. Crearon un imperio que gira alrededor de ellos y que los provee de cuanto necesitan para gastar o malgastar sin tener que rendirle cuentas a nadie, sin tener que responder ante un parlamento o un tribunal supremo porque se creen los dueños absolutos de Cuba y de los cubanos.
¿Alguien alguna vez enjuició a Fidel Castro por el despilfarro o el derroche de los “recursos del pueblo” en sus estúpidos disparates?
¿Alguna entidad jurídica en Cuba le ha exigido a los Castro justificar los excesivos gastos de ellos y sus familias? Por ejemplo cómo y con qué derecho han adquirido las propiedades donde viven.
¿Alguien puede decir cuánto ganan los Castro?
Pues eso es ser un hombre muy rico. Eso es ser el hombre más rico del mundo, disponer de un país a tu antojo sin que nadie se atreva a cuestionar tus gastos, tu modo de vida, el valor de tus propiedades, tus locuras, tus bajas pasiones y tus desatinos, definitivamente te convierten en el número uno de toda la creación infernal, digo, universal, lo otro, los papelitos en los bancos, son puro cuento de caminos.
¡Si lo sabremos los cubanos…!
Ricardo Santiago.




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Tus Comentarios

3 opiniones en “A los Castro los desquician los dólares del “imperialismo abusador”.”

  1. La peor lacra que conozca la humanidad, la escoria viva del desparpajo, la ambición, los ladrones más grandes … son castristas…
    Todos en Cuba. ya conocen de esa situación y que existan personas que sean cómplices del régimen o se callen por miedo resulta más que terrible.
    No soy dada a las anécdotas en redes sociales pero éstas las debo decir.
    Una día me topé con un dirigente cuando se criticaban a los campesinos por el precio de los productos del mercado.
    Y saben lo que más le fastidiaba a él no era precisamente ello, sino que los campesinos se estaban enriquecimiendo. ¿De qué? unos cuantos pesos después de trabajar peor que mulos…
    Días más tarde aquello fue bien desagradable con un oficial de las FAR, pinareño, que me dijo que los campesinos eran vagos y no tenían que tener nada.
    Esa es la mentalidad de muchos que seguían a los dictadores y aplaudían sus perolatas… Hoy no me interesa tenerlos delante, pero ¿ qué pueden decir de los millones de sus amos?.
    Claro ahora se mojan muchos, pero saben que por un tiempo porque cuando estorben o no les sirvan: un calabozo, plan piyama o su desaparición de la palestra pública y social serán sus caminos.
    Seguiremos sin callarnos, ya el tapabocas se desprendió para siempre …

    1. El que pudo desde el inicio salio de Cuba aun siguen saliendo y pobrecito el que no ha tenido esa posibilidad porque un gran porciento lo que trato fue de acomodarse fuera de Cuba

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