Los cederistas de Miami no llegaron al exilio como presos políticos.
Cada día me convenzo más de que nosotros los cubanos hemos perdido la neurona de la decencia o la del sentido común y vamos por la vida, por la vida de vivir, como si nuestras acciones del pasado fueran borrón y cuenta nueva cuando a nosotros nos convenga, seremos como el che, digo, perdón, seremos descarados…