La mentira más grande que dijo Fidel Castro.




Un amigo me envía un mensaje y me pregunta cuál es a mi juicio la mentira más grande dicha por Fidel Castro.
Les tengo que confesar que he estado más de una semana pensando para responder. He buscado información por todas partes, le he preguntado a “Google” y a mi amiga la cínica, me he retrotraído en mis pensamientos buscando algún recuerdo, un pasaje bochornoso, una acción disparatada, una confesión trasnochada y hasta una que otra trampa de la memoria pero nada, no encuentro cómo responder a esa pregunta a no ser que le formule otra a mi amigo y de paso les pida ayuda a Ustedes con esta locura: ¿Fidel Castro alguna vez le dijo la verdad a los cubanos?
En mi primera modesta opinión Fidel Castro sustentó su vida sobre una burda, vil, desquiciada y egocéntrica mentira, su muerte también pero de eso nos ocuparemos más adelante. Por cierto: ¿Ustedes se han fijado que Fidel y Raúl Castro no se parecen en nada?
Existen un montón de libros dedicados a resaltar, magnificar y despilfarrar la vida del “Gran Dictador de las Américas”, en todos, más o menos, dependiendo del nivel de tracataneria del autor, se trata de demostrar que este vil sujeto era un prócer de la bondad y el cariño, de los ideales revolucionarios más avanzados, del pulovito a rayas desbemba’o, de la amistad, la solidaridad, del altruismo y del sacrificio más abnegado.
Yo no voy a entrar en un dime que te diré con estos autores porque de nada sirve discutir, polemizar o discernir con personas que no ven más allá de sus narices, que responden a imposiciones oportunistas y partidistas, que se alimentan con la carroña putrefacta de su líder o simplemente que se ponen de espaldas a la razón, la verdad y la justicia por un puñado de migajas “revolucionarias”…, de nada sirve.
Fidel Castro empezó, mejor dicho, hizo visibles sus embustes desde que perpetró, o envió a un grupo de infelices como carne de cañón, a asaltar el Cuartel Moncada el 26 de Julio de 1953. Su alegato en el juicio que le oficiaron por tan cruel, cobarde, traicionero y terrorista acto, conocido como “La historia me absolverá”, nos lo vendieron a los cubanos, por generaciones de generaciones como la “verdad” del castrismo y nos lo empujaron a pulso, a cucharadas patrioteras, a sorbitos de ilusiones y a “haz lo que yo te digo y no lo que yo hago”, como si fuera el manifiesto sagrado de la Patria. Al final este folletín idealista y mentiroso se convirtió en un purgante “castrocovsky” para todos los cubanos. Esta repugnante lavativa son todas puras mentiras, cada una de las justificaciones que da Fidel Castro en ese panfleto para intentar argumentar su cobarde actitud demuestra que este mal nacido terrorista no era más que un farsante.
Nada de lo que intentó vender con su perorata de abogado sin bufete lo cumplió cuando dio su golpe de estado el 1 de Enero de 1959. Los servicios sanitarios y la educación gratuita al cubano de Cuba nos salieron más caros que el carajo, las gratuidades y subvenciones del “socialismo” mal pensado de este pandillero sólo multiplicaron el hambre y la miseria del pueblo, la alfabetización fue una maniobra dirigida a que la gente aprendiera a leer y a escribir sí, pero sólo para acceder a la información manipulada, dirigida, envenenada y politizada con la que nos metió, perdón, introdujo el cuento del lobo bueno y la caperucita mala. La reforma agraria otra puta falsedad y la soberanía de la Patria un negocio que vendió a los soviéticos para tener la justificación de su “guerrita” eterna con los americanos.
Yo creo que a Fidel Castro sólo le faltó decir en ese “alegato” de mierda, perdón, de defensa, que el agarró el camino de la lucha violenta y de las escopetas y las pistolas, para derrocar a Batista, porque no tenía Facebook y no pudo convocar a una Primavera Tropical. ¿O si lo dijo?
Continuara…




1 comentario en «La mentira más grande que dijo Fidel Castro.»

  1. Primero que todo quiero felicitarte por tan meridiano y acertado análisis del fascista tropical, «El comediante en Jefe».
    Uno de mis tios paterno vivia allí, en el reparto Sueño de Stgo. de Cuba y trabajaba con el mismísimo Chaviano en el cuartel Moncada. De más está decir que estaba allí el día de los hechos. Este mafioso, disfrazado de caudillo, ni se acercó al cuartel; eso sí, asesinaron a los enfermos que se encontraban en el hospital militar a fin de utilizarlo como posición estratégica. (cobardes)
    Se acuerda del cantante Miguel A. Piña; pués el priner muerto de ese ataque terrorista fué el Sgto. Piña, familia de este cantante santiaguero.
    Lo de La Historia me absolverá fué tan burda mentira que en ningún momento esa verborragia fué dicha en su juicio,sus declaraciones apenas duraron unos minutos.
    No puedo menos que reirme cuando pienso en hacer mención de su mentiras, tropelerias, argucias, engaños y triquiñuelas con los que mantuvo su discurso toda su vida. Sería interminable la lista. No tuvo admiración ni por sus más allegados defensores y colaboradores; siempre pensó solo en sí mismo. Todos los dictadores hacen lo mismo; el culto a la personalidad y nada más.
    B.Luna

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