En Cuba “la lista no juega con el billete”, ese juego huele a trampa.





La “realidad” más real es que en Cuba la dictadura juega con muy pocas listas y muchos billetes o muchas listas y muy pocos billetes, siempre dependiendo quién sea el “ganador”.
Digo esto porque desgraciadamente en nuestro país una cosa es lo que dicen la prensa oficial, los medios de comunicación al servicio del régimen, los ciber-guerrilleros de lengua estofada que “combaten” en las redes sociales, la nomenclatura cómplice de la castro-enteritis y hasta el propio Raúl Castro, y otra, muy diferente, es la que se palpa y se siente en el ánimo, la ilusión, el espíritu y el apoyo real del pueblo cubano hacia esa aberración represiva llamada revolución socialista de los hermanos Castro.
Según la dictadura castrista y sus acólitos la mayoría del pueblo cubano apoya al régimen castro-comunista.
A mí personalmente esta lista no me juega con el billete.
Aun así yo no voy a discutir esta aseveración “triunfalista” porque esto nadie lo puede cuantificar con certeza, quiero decir, con números exactos. En mi criterio este concepto queda, como todas las “verdades” que enarbola el castrismo, en un limbo y dentro del cubo de las dudas porque la única forma de saber, a ciencia cierta, es realizando elecciones libres, democráticas y con varios proyectos políticos compitiendo entre sí.
¿Cuántos de nosotros, los que vivimos en Cuba o fuera de ella, discrepamos, nos oponemos, nos avergonzamos o rechazamos a ese régimen y su sistema político?
Pues bien, esto también es muy difícil de considerar, necesitaríamos las mismas elecciones para demostrarlo porque, como dice el dicho, el hábito siempre hace al monje.
Según el último censo de población viven en Cuba alrededor de doce millones de cubanos, ya deben ser menos porque se han ido unos cuantos, la migración en Cuba sucede en un sólo sentido y la natalidad en la isla es proporcional al crecimiento económico, es decir, decrece.
Por otra parte algunos estudiosos cuantifican la diáspora cubana en unos tres millones de exiliados repartidos hasta en los más impensables rincones del planeta. Esta “ecuación poblacional” determina que cubanos somos alrededor de quince millones en este mundo “cruel” que nos ha tocado vivir.
La cubanía es un sentimiento con el que se nace, usted lo perfecciona durante toda su vida y lo arrastra hacia dondequiera que va, porque cubana es la bandera, el pan con guayaba, la coladita de café compartida con el vecino, el trabajo duro, las discusiones acaloradas, el saber de todo, la gritería en medio de la calle, el calor insoportable, el bonche, el macho asado, la chancleta, la valentía, la cerveza fría, el trago de ron, la mulata con curvas perversas, el negro fornido con atributos de fuego, la melancolía, el bolero, el son montuno y la risa, si, la risa, esa que se tiraba de oreja a oreja y se sonorizaba sin vergüenza porque era la mejor prueba de la alegría que sentíamos.
Después usted agregará a la lista cuanto quiera, el Escudo Nacional, el Himno, la Historia patria, los mártires, en fin, lo que desee, y créanme que todos, absolutamente todos, son bien respetables porque CUBA, así con mayúsculas, tiene que estar por encima de cualquier símbolo, ideología, imagen o definición política. Gústele a quien le guste y pésele a quien le pese…
Entonces, en esta parte muy importante de la ecuación, estamos quienes nos oponemos, disentimos, rechazamos y denunciamos a la dictadura castro-comunista y a su tropa de alcahuetes del infortunio.
Nosotros los que nos fuimos, quienes se quedaron por decisión o porque no les quedó más remedio, quienes queremos una Cuba plural que incluya a todos los cubanos, los que nos cansamos de tanta politización barata de la vida, quienes nos aburrimos de “conquistas” y más conquistas de un socialismo que es hambre pa’ hoy y más hambre pa’ mañana, quienes nos hastiamos de oír promesas de superproducciones y sobrecumplientos que abarrotarían nuestras mesas, nuestros estómagos y nos provocarían cagaleras de tanto comer, quienes sufrimos por un enemigo que nos ataca pero que nunca llega y que al final ni enemigo ni na’, pregunto: ¿Cuántos somos, un 40%, un 20%, un 10% un 1%, ¿Cuántos somos?
Estadísticas: 40% = 6 000 000 de cubanos en contra de la dictadura.
20% = 3 000 000 de cubanos en contra de la dictadura.
10% = 1.5 000 000 de cubanos en contra de la dictadura.
Pues bien, no importa, aunque sólo exista un cubano, esté donde quiera que esté, y no comulgue con el sistema “comunista” que mal gobierna nuestra patria, entonces tiene que ser escuchado, respetado y considerada su opinión y su voto.
NO IMPORTA CUANTOS SEAMOS, DE CUALQUIER MANERA SOMOS MUCHOS, DEMASIADOS…
Ricardo Santiago.




4 comentarios en «En Cuba “la lista no juega con el billete”, ese juego huele a trampa.»

  1. Fijate si son de risa que son 4 gatos y a pesar de todo y de lo chiquita que es la foto donde se declaran cubanos no falta la bandera norteamericana se dan cuenta lo de su desamparo moral y patriotico, el cubano a pesar de todo su folklore, quiere su patria y su bandera porque la defiende a muerte. Cuba es y seguira el merito de sus hijos que la defienden y ojo despreciara a quienes la entregan a poderes extranjeros en bandeja de plata, bueno cualquier parecido con «Platt» es pura coincidencia sepase que esa etapa Platista ya esta superada definitivamente el cubano ha aprendido mucho y sabe lo que le conviene y muchos estan alla pero con esto y no sumen esos que esos no son «yanquis» y con esto les digo que admiro al pueblo norteamericano pero no a las politicas imperiales donde quiera que esten y eso no se cambia ni se vende… la moral, los principios y los valores del cubano son para siempre.

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  2. Fijate si son de risa que son 4 gatos y a pesar de todo y de lo chiquita que es la foto donde se declaran cubanos no falta la bandera norteamericana se dan cuenta lo de su desamparo moral y patriotico, el cubano a pesar de todo su folklore, quiere su patria y su bandera porque la defiende a muerte. Cuba es y seguira el merito de sus hijos que la defienden y ojo despreciara a quienes la entregan a poderes extranjeros en bandeja de plata, bueno cualquier parecido con «Platt» es pura coincidencia sepase que esa etapa Platista ya esta superada definitivamente el cubano ha aprendido mucho y sabe lo que le conviene y muchos estan alla pero con esto y no sumen esos que esos no son «yanquis» y con esto les digo que admiro al pueblo norteamericano pero no a las politicas imperiales donde quiera que esten y eso no se cambia ni se vende… la moral, los principios y los valores del cubano son para siempre.

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  3. Que lindo se pintan Uds el mundo de burbuja que viven e ignoran mucho mas de lo que yo creia me dio risa ese comentario no la pude aguantar sacan cuentas de emigrados de % etc sin saber ni siquiera comprobarlo lo de Uds es un anticomunismo de sentimiento, ilogico, barato, ajeno y enajenado, increible, flotante y errante. El cubano no solo el comunista o fidelista o mejor revolucionario y progresista es soñador no quiere poderes ajenos flotando en su vida, no quiere bloqueos para imponer una forma de gobierno, no quiere subversion y propaganda para imponer una forma de pensar y ver la vida ya el tiene la suya y la adora, no quiere dictados desde afuera como el Plan de transicion «democratica», no quiere que le impongan «amigos» , no necesita Ley de ajuste cubano o limitacion de la emigracion legal, no quiere Base Naval de Guntanamo, no quiere que el Ejercito USA le viole impunemente sus hijas como en Colombia, no quiere mas imposiciones y a Fidel lo recibio millones de cubanos en el 59 y lo despidieron otros millosnes en el 2016 y esos pese a una mionoria de disidentes que reciben 20 millones de USD anuales del gobierno EUA para cambiar un regimen mediante guerras «no convencionales» como hicieron en muchas partes del mundo ahora tienen montado otro «Plan Condor» en America porque para ellos nosotros formamos parte de un inmenso Plan imperial.. «Por eso no me voy de Cuba la defiendo y soy Fidelista o Martiano que es lo mismo»…

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  4. Las diferencias resultan abismales, estrafalarias, no hay comparación posible con lo que seamos capaces de vivir o hacer.
    Allí buscar alguna lógica a lo que se informa por uno u otro medio, al discursillo de los intermedios y a los de la cúpula mayor resulta imposible de imaginar o comprender.
    Conocen la frase » a este informe le dan la vuelta» … ahí está el meollo ¿Cómo lo haces?.. ¿De cuanto es el giro, de 180 o de 360 grados?.
    Depende el nivel o complejo de los temas, el conocimiento, lo que puedes o no decir, quien… y de ahí saldrá una información medianamente creible, hasta para el que la escribe o la lee.
    Llegar a lo que conoce o no el cubano es más que difícil, la mayoría no lee periódicos, no ve ni escucha los noticieros.
    Lo que sea capaz de discernir o aprobar la mayoria de la gente, es un albur para los castristas… por eso le temen tanto a las elecciones libres.
    No pueden realizar elecciones jamás, porque saben que somos muchos, muchísimos los que la cubanía nos une… El día que ignoren esa afirmación, retornarán las calles a su legítimo dueño: el PUEBLO

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